VIAJANDO POR EL IMPERIO · CAPÍTULO XXVI · EL TEATRO ROMANO DE ARLÉS

26.11.2021

Imágenes de Wikimedia.

Hace un año el primer Viaje por el Imperio fue al anfiteatro de Arlés y ya dijimos que volveríamos a esta bonita ciudad para conocer otros monumentos romanos que se conservan en la ciudad. Así que allí viajamos hoy para conocer su teatro. 

El teatro se construyó en lo alto de una colina al final del siglo I a.C. En concreto, su construcción comenzó entre el año 40 y el 30 a.C. y se acabó en el año 12 a.C. El emperador Constancio II celebró una gran representación el 10 de octubre del año 353 y de hecho el uso del edificio se alargó hasta el siglo V cuando la Iglesia que estaba en contra de los espectáculos paganos, utilizó el edificio como cantera para construir la basílica paleocristiana de San Esteban y así dejar a los paganos sin lugar para sus espectáculos. 

La cávea del teatro tenía un diámetro de 102 metros y en ella se podían sentar 10.000 personas en 33 gradas. El proscaenium por su arte era de 50 metros de largo y 6 metros de ancho. La escena estaba decorada con tres niveles de columnas corintias entre las que había nichos con esculturas. De esta escena solo quedan dos columnas y la conocida como Venus de Arlés, una estatua de la diosa del amor que se conserva en el Louvre. 

Hoy en día de lo que fue queda el trazado de la cávea, que no se conserva entera, el trazado del proscaenium y dos columnas de la scaena. Además de la conocida como Torre de Rotland que se construyó en la Edad Media para usar el teatro como fortaleza de defensa. 

A pesar de su mala conservación, el teatro se usa para varios festivales en verano, entre ellos para los Rencontres Internationales de la Photographie. 

Las veces que he estado en Arlés lo he visto por fuera a través de las vallas, ¿tú lo has visitado? Te leo en comentarios.