VIAJANDO POR EL IMPERIO · CAPÍTULO XVII · EL PUENTE ROMANO DE SALAMANCA

23.07.2021

Imágenes de Latín y Roma.

Como no podía ser de otra manera después de esta semana conociendo curiosidades latinas y romanas de Salamanca, este viernes nos quedamos en Salamanca para visitar su puente romano. 

Entre los siglos IV y II a.C. en Salamanca había asentamientos y en el año 220 a.C. cuando Aníbal cruzó Hispania para atravesar los Alpes y entrar en Italia sitió y conquistó la ciudad de Helmántica. 

Según nos cuenta Plutarco, Aníbal la sitió y sus moradores, por evitar mayores daños, se le sometieron ofreciéndoles trescientos talentos de plata y otros tantos rehenes, alzando el sitio, los Helmantiqueses, faltaron a sus promesas y protegidos por sus mujeres que habían escondido las armas, lograron vencer a las tropas de Aníbal. 

A pesar de lo que dice Plutarco, se sabe que Aníbal los apresó, pero según Polibio, Aníbal estaba admirado por la valentía de las mujeres de Helmántica y por ellas devolvió a sus hombres la patria y la riqueza. 

Después de la Segunda Guerra Púnica, los romanos se expandieron por Hispania incluida Salamanca que debe su nombre a su nombre romano Salmantica. 

Como ciudad romana, fue anexionada a la provincia Lusitania. Durante este período, los romanos dotaron a la ciudad de ciertas infraestructuras como el puente que hoy visitamos. 

El Puente Romano de Salamanca, llamado en la actualidad como Puente Mayor del Tormes, fue construido en el siglo I, se cree que durante el mandato de Nerón, aunque también se piensa que es de época del acueducto de Segovia por su similitud y por ello se cree que podría datarse del mandato de Trajano o Adriano como el acueducto. 

El puente tiene una longitud de 359 m y estaba formado por 26 arcos de los que solo 14 han sobrevivido a la riada del río Tormes del año 1926. 

La parte romana del puente, también conocida como puente viejo, es la que se encuentra en el margen derecho del río, en el lado de la Catedral y donde se encuentra el verraco del puente, una escultura con forma de toro a la que le falta la cabeza y que se cree que fue construida por los pueblos vetones. 

Para los salmantinos el puente (y el toro) siempre ha sido importante, tal es así que en el escudo de la ciudad se encuentran representados en la primera división del escudo. 

De hecho, los salmantinos consideran que tienen tres animales que los protegen el toro del puente, el gallo del cimborrio de la Catedral Vieja y la rana de la Universidad. 

Ahora cuéntame, ¿has visitado el puente romano de Salamanca?