LA FÁBULA DE PÍRAMO Y TISBE DE GÓNGORA

16.02.2022

La ciudad de Babilonia
-famosa, no por sus muros-
(fuesen de tierra cocidos
o sean de tierra crudos),
sino por los dos amantes,
desdichados hijos suyos,
que, muertos, y en un estoque,
han peregrinado el mundo-
citarista dulce, hija
del Archipoeta rubio,
si al brazo de mi instrumento
le solicitas el pulso,
digno sujeto será
de las orejas del vulgo:
popular aplauso quiero;
perdónenme sus tribunos.
Píramo fueron y Tisbe,
los que en verso hizo culto
el licenciado Nasón
(bien romo o bien narigudo)
dejar el dulce candor
lastimosamente oscuro
al que túmulo de seda
fue de los que casquilucios
moral que los hospedó;
y fue condenado al punto,
si del Tigris no en raíces,
de los amantes en frutos. 

La fábula de Píramo y Tisbe, Luis de Góngora y Argote (1618). Luis de Góngora en 1618 hizo una reescritura del mito de Píramo y Tisbe en quinientos ocho versos octosílabos con rima asonante en ú-o. 

Los versos que has leído anteriormente son los que introducen el tema en la fábula de Góngora y en esos versos el poeta demuestra conocer el texto ovidiano. 

El poeta comienza haciendo referencia a Babilonia que es de donde eran los amantes y además se refiere a los muros y dice que estaban cocidos tal y como Ovidio "ubi dicitur altam coctilibus muris cinxisse Semiramis urbem" (donde se dice que Semiramis ciñó de muros de tierra cocida la alta ciudad). 

Además, el poeta apela a los amantes como "desdichados" a sabiendas de lo que les ocurrió y el final trágico que tuvieron y también habla de su fama posterior en la literatura. 

Después, las referencias se hacen más claras llegando Góngora al dar el nombre de los amantes y decir que su historia fue escrita por Nasón. 

Por otra parte, con el túmulo de seda apela al velo de Tisbe que dio pie a la muerte de los amantes y también menciona al moral y a los frutos que cogieron el color de la sangre de los amantes. 

No conocía esta fábula, pero me ha encantado descubrirla. ¿Tú la conocías?